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Taxi en Madrid, a tu hora

Servicio de taxi en Madrid

Pones origen y destino, ves el precio del trayecto en pantalla y reservas. Un taxi para ahora mismo o para la hora que digas, cualquier día, en Madrid y saliendo de Madrid.

Mira el precio de tu trayecto

Taxi en Madrid con precio cerrado y pago con tarjeta. Para ahora o para el día que elijas.

¿Cuándo?

Precio final del trayecto con conductor, peajes e IVA incluidos. Ver el precio no compromete a nada.

Precio cerrado, sin taxímetro a la vista Reservas a cualquier hora, todos los días Conductores profesionales con licencia Confirmación en el acto por correo y SMS

Hay dos formas de pedir taxis: taxi para ahora, cuando ya estás en la calle con la maleta, y taxi reservado con antelación para un vuelo de primera hora o una reunión. En los dos casos el importe se cierra antes de pagar y no se mueve por el camino.

Todo va en español y por escrito: eliges el vehículo por plazas, pagas con tarjeta y recibes la confirmación por correo y por SMS con la hora y el punto de recogida.

Y no solo dentro de la ciudad. Desde Madrid se reservan también trayectos largos a Toledo, Segovia, Guadalajara o Salamanca, con el mismo precio cerrado y recogida en tu portal.

Cómo se pide un taxi en Madrid

Esto no es una parada ni una central de taxis a la que llamar: es un buscador. Pones de dónde sales y a dónde vas, ves el precio del trayecto con los impuestos incluidos, eliges vehículo y pagas con tarjeta. Cómo pedir un taxi, resumido en una pantalla.

Cuando la frase es necesito un taxi y lo necesito ya, se pide para lo antes posible y compruebas si hay taxi disponible a esa hora antes de confirmar. Si conoces la hora, mejor reservar un taxi con antelación: pedir taxi a una hora concreta es lo sensato con un vuelo, un tren o una cita que no espera. Tampoco hace falta buscar el número para pedir un taxi, aunque también hay teléfono.

Da igual si el conductor viene de una cooperativa de taxis o de una empresa de taxis: tú recibes la misma confirmación por correo y por SMS, con la hora, el punto de recogida, el modelo del coche y la matrícula. Eso es todo el servicio de taxi: no hay que esperar en la acera a ver si pasa uno.

Da igual con qué verbo lo busques: conseguir un taxi, solicitar un taxi para dentro de dos horas o contratar un taxi para los traslados de una empresa acaban en la misma pantalla, con origen, destino, hora y precio. La solicitud queda por escrito, así que no dependes de acertar con el gesto de la mano ni de que pase uno libre por tu calle.

Y si lo que quieres es localizar un taxi ahora mismo, tienes tres vías: este buscador, el teléfono y la parada más próxima. Encontrar un taxi libre a ojo funciona a mediodía en el centro y falla en hora punta, con lluvia o en un barrio de las afueras: puedes pasarte veinte minutos buscando taxi y acabar andando.

Pidiendo taxi desde el móvil, en cambio, el coche sale hacia ti y sabes a qué hora llega. Luego tomar el taxi es lo de siempre: te subes, el conductor confirma el nombre de la reserva y ya está. Si prefieres coger uno en la parada, coge el primero de la fila, que es el turno que respeta todo el mundo.

El «taxi, por favor» de la puerta de un hotel sigue funcionando, claro, pero depende de que pase uno libre justo entonces. Cuando lo que piensas es quiero un taxi y lo quiero para una hora concreta, la reserva es lo que lo ata. Quien quiere taxi a las seis de la mañana lo deja pedido la noche anterior y se olvida.

Qué precio ves antes de reservar

Antes de reservar ves cuánto cuesta un taxi para ese trayecto exacto: cuánto vale el taxi al aeropuerto, o cuánto vale un taxi hasta el hotel si acabas de aterrizar. El taxi, precio cerrado: lo que aparece en pantalla es el total del viaje, impuestos incluidos, y no cambia por un atasco, por una calle cortada ni por la ruta que elija el conductor.

En un taxi de calle el taxímetro arranca con la bajada de bandera de taxi y aplica la tarifa de taxímetro que toque según la hora, el día y la zona. La duda de siempre es cuánto cobra un taxi por kilómetro, y la respuesta cambia con cada una de esas tres cosas. Con precio cerrado esa cuenta no la haces tú: el precio del taxi lo ves antes de reservar y no hay tablas de tarifas de taxi que descifrar, así que sabes cuánto cuesta ir en taxi desde tu portal hasta la T4 antes de bajar a la calle.

Se paga con tarjeta al reservar, así que no hay que preguntar si se puede pagar el taxi con tarjeta al subir ni buscar un cajero. Tampoco hace falta comparar precios de taxis en cinco pestañas: es saber el precio de un taxi antes de subir y tener un justificante con el número de reserva para cuando lo pida la empresa.

Calcular el precio del taxi antes de subir

La calculadora de taxi de esta web es el propio buscador. Escribes origen y destino y te da el total del trayecto, impuestos incluidos y cerrado antes de reservar: no es una estimación ni un cálculo aproximado que luego se mueva con el tráfico.

Por internet circulan calculadoras de taxi de todo tipo: un tarifador que te pide los kilómetros a mano, un tarificador con las tarifas de la ciudad, un simulador de taxímetro que va sumando mientras avanzas. Sirven para hacerse una idea antes de salir de casa y para eso están bien, pero siguen siendo una idea.

Aquí no hay que simular nada ni estimar nada tú. Para calcular el precio de un taxi hacen falta tres datos: de dónde sales, a dónde vas y a qué hora. Con eso el buscador calcula la distancia, el recorrido más razonable y el valor de la carrera, y lo enseña en un solo importe. Es lo mismo que pedir un presupuesto o una cotización, solo que tarda dos segundos.

Así ves el gasto antes de subir y no vas calculando el dinero de cabeza mientras el coche avanza. Puedes cotizar el trayecto las veces que quieras, con horas distintas, y consultar el precio de la vuelta antes de decidir nada: mirar no obliga a reservar.

Cómo se calcula una carrera con taxímetro

En un taxi de calle manda el taxímetro, el reloj que ves en el salpicadero. Empieza por la bajada de bandera, un importe inicial por subirte, y a partir de ahí va a tarifar dos cosas a la vez: la distancia recorrida y el tiempo que el coche está parado en un semáforo o en un atasco. Por eso la misma carrera no vale igual un martes por la tarde que un viernes a las ocho.

Encima de eso se aplica el tramo horario: la tarifa diurna de los días laborables, la de noche y la de sábados, domingos y días de fiesta, más el suplemento que corresponda por salir del aeropuerto o de una estación. Las tarifas van numeradas y las fija la administración, no el conductor: no hay una tarifa 0 ni una tarifa 7 que puedas pedir, se aplica la que toca por día y hora.

En Madrid existe además una tarifa fija entre el aeropuerto y el interior de la M-30. Es una tarifa prefijada: se sabe antes de arrancar y no depende de lo que marque el reloj. El precio cerrado de esta web funciona con esa misma lógica, pero para cualquier trayecto y no solo para ese.

Cuánto cobra un taxi por kilómetro y cuál es la mínima

Cuánto cobra un taxi por km no tiene respuesta de una sola cifra, porque no existe un coste por km único. El taxímetro suma a la vez la distancia y el tiempo, y el valor del kilómetro cambia según el tramo horario y según si el trayecto es urbano o de carretera. Lo que se cobra por minuto parado y lo que se cobra por kilómetro avanzado van juntos en la misma cuenta.

La carrera mínima, la mínima de taxi de la que habla todo el mundo, es el importe por debajo del cual no baja un viaje aunque sean dos calles: la bajada de bandera más el primer tramo. Ese importe mínimo es la razón de que un recorrido muy corto salga caro en proporción, y de que muchas veces compense ir andando.

Con los kilómetros pasa lo mismo. Cuánto cuesta un taxi de 10 km, de 15 km o de 20 km depende de la hora a la que se haga y de cuánto se esté parado por el camino: dos trayectos de la misma distancia pueden salir distintos. Fuera de la ciudad se aplica la tarifa interurbana y el kilometraje pesa más que el reloj.

Lo que debe cobrar un taxi no lo decide el conductor: las tarifas y cada suplemento están aprobados y publicados, y son iguales para todos los taxis de Madrid. Si lo que quieres es el valor de tu trayecto y no la teoría de cómo se construye, ponlo en el buscador: ahí sale el total y sabes lo que te costaría antes de decidir.

Con la reserva, además, el precio fijo se pacta antes y ya no se mueve. No hay tramos, ni espera, ni ruta larga que valgan: lo que ves es lo que se cobra, y las carreras de vuelta se calculan igual poniendo el destino como origen.

Pagar con tarjeta y tener el justificante

Todos los taxis de Madrid llevan datáfono y aceptan tarjeta: es obligatorio y no depende del día ni del humor de nadie. Da igual que la tarjeta sea de crédito o de débito, de banda magnética o de las de acercar el móvil.

En la web el pago se hace antes, con tarjeta de crédito o de débito, al confirmar la reserva. No hay que hacer una transferencia ni buscar un cajero, y al bajarte no tienes que preguntar si aceptan tarjeta, porque el viaje ya está pagado.

El justificante llega por correo con el número de reserva, el trayecto y el importe. Si necesitas pedir factura para la empresa, se pide desde ese mismo correo, y así los costos del mes quedan cuadrados sin perseguir tickets arrugados.

Por dónde se pide: web, app, teléfono y mensajes

Todos los canales llevan al mismo sitio y al mismo importe. Desde la web puedes pedir taxi online en cualquier navegador, sin instalar nada y sin registrarte para ver el precio. La app de taxi del móvil guarda tus direcciones y tus viajes anteriores, que para quien pide taxis a diario ahorra tiempo.

Para llamar a un taxi hay teléfono, y no hace falta tener guardado el número de teléfono de taxi de tu barrio. Por teléfono, taxi pedido de viva voz: dices origen, destino y hora y te confirman la reserva. Por WhatsApp funciona igual pero por escrito, que es cómodo cuando vas cargado, con niños o en un sitio con ruido.

Las centrales de taxis de siempre trabajan por voz y por emisora. Aquí, elijas el canal que elijas, la reserva acaba siendo la misma: un correo y un SMS con la hora, el punto de recogida y el precio ya cerrado. Si algo cambia, se responde a ese mismo hilo.

Por teléfono la llamada es corta: dices de dónde sales, a dónde vas y a qué hora, y te la confirman. No hay que memorizar números fijos de taxis por barrio ni marcar un prefijo distinto según la zona, porque el teléfono es directo y lleva siempre al mismo sitio. En los carteles de las centrales de toda la vida pone «llámenos» y un «tel.» con nueve cifras que hay que apuntar en algún sitio; aquí, además del teléfono, tienes la pantalla.

Tanto si estás llamando a un taxi como si escribes por mensaje, la llamada acaba en la misma reserva escrita, con su hora y su precio. La llamada fácil es la que no te obliga a repetir la dirección tres veces: en el buscador la escribes tú y no hay malentendidos. Si alguien de casa te dice «llámame a un taxi para las ocho», lo dejas pedido en lo que tardas en contestarle.

La duda de cómo marcar para pedir un taxi se resuelve sola cuando no hace falta marcar nada. Y si buscas una aplicación de taxi para Android, tampoco tienes que instalarla: la web se abre en el navegador del móvil y funciona igual, con tus direcciones guardadas. Tampoco hay que escanear ningún código QR ni registrarse para ver el precio.

Un taxi cerca de ti sin buscar la parada

Lo primero que hace todo el mundo bajo la lluvia es buscar un taxi cerca de mi ubicación actual, o las paradas de taxis cerca de mi ubicación, en el móvil. Y da igual cómo lo escribas, «parada taxi cerca de mí» o «parada taxis cerca de mi ubicación»: lo que sale es un mapa con puntos, no un coche esperándote. Con reserva el problema desaparece: escribes la dirección de recogida, aunque sea un portal en una calle estrecha, y el vehículo va hasta ahí.

No tienes que contar cuántos taxis cercanos hay libres en el mapa ni averiguar si la parada de taxi cerca de mi ubicación tiene coches esperando. Antes el plan era bajar a la parada: taxi libre, mano levantada y suerte en hora punta. Da lo mismo si lo que buscas es un servicio de taxi cerca de mí, una parada de taxis cerca de mi ubicación o el taxista cerca de mi ubicación que esté libre: con reserva el punto de recogida lo pones tú.

La parada sigue valiendo si estás justo al lado de una, y la línea de taxis de una estación de taxis como Atocha se mueve rápido a ciertas horas. Pero no se trata de cazar el taxi más cercano: un taxi reservado tiene hora, precio y confirmación por escrito, y los taxis a domicilio te recogen en tu portal, no donde acabe la cola.

Taxi, parada o recogida en tu portal

Las tres cosas funcionan, pero no igual de bien a todas horas. En la parada te subes al que está esperando y no pagas espera, aunque dependes de que haya coches en ese momento y de que la parada esté donde tú estás. Con recogida en el portal pones la dirección, la hora y el vehículo que necesitas, y el precio queda cerrado antes de salir.

La regla práctica es sencilla: si la parada está a treinta metros y no llevas maletas ni prisa, bájate a ella. Si vas con equipaje, con niños, de madrugada o con una hora que no se puede fallar, reserva y que el coche suba a buscarte.

Compañías, agencias y bases de taxis

Una compañía de taxi no suele ser una flota de coches propios. En Madrid la mayor parte de los taxis son de un titular que conduce su propio vehículo: cada taxi es independiente y se apoya en una central o en una agencia de taxis para recibir avisos. La flota que ves por la calle es la suma de todos ellos, no el parque móvil de una empresa.

Por eso buscar la compañía de taxi más cercana, o una base de taxis cerca de aquí, sirve de poco. Lo que importa no es dónde está la base ni dónde tiene la oficina la agencia, sino que salga un coche hacia tu dirección a la hora que has pedido. De qué base salga la unidad que te recoge da igual: lo que tú necesitas saber es la matrícula y la hora.

Aquí no tienes que buscar el número de una compañía de taxis ni acercarte a ninguna oficina. Reservas en la pantalla y el sistema se ocupa de que haya coche disponible; si quieres hablar con una persona, el teléfono está y la referencia siempre es tu número de reserva.

Taxis autorizados: cómo se reconoce uno oficial

Un taxi oficial de Madrid se reconoce a simple vista: blanco con la franja roja en diagonal, el número de licencia visible en la puerta y dentro del coche, el taxímetro a la vista del pasajero y el distintivo municipal en el parabrisas. Si falta algo de eso, no es un taxi autorizado.

Ahí está la diferencia entre un taxi de confianza y un taxi pirata. Los taxis piratas son coches sin licencia que abordan a la gente en el vestíbulo de una terminal o a la salida de una estación, sin taxímetro, sin tarifa publicada y sin nadie a quien reclamar después. Los taxis autorizados esperan en la parada señalizada y no van a buscarte por dentro del edificio.

Con una reserva el problema ni se plantea: sabes el modelo y la matrícula antes de que llegue el coche y el conductor confirma tu nombre al subir. Eso es un taxi seguro y confiable en la práctica, mucho más que cualquier promesa: coche identificado, precio cerrado y justificante por escrito.

Que el taxi sea limpio y el trato profesional no debería ser noticia, y sin embargo es lo que más se repite en las opiniones de los pasajeros. Un servicio excelente se nota en cosas pequeñas: el coche recogido, el conductor que te ayuda con la maleta y la hora cumplida. Las mascarillas ya no son obligatorias; si prefieres llevar la tuya, nadie te va a decir nada.

El taxi en España es un servicio público

El taxi es un servicio público de viajeros, aunque el coche sea de un particular y no del ayuntamiento. En España funciona igual en todas las ciudades: un número limitado de licencias, tarifas aprobadas por la administración y obligación de llevar a quien lo pide. Por eso los taxis son transporte público y no un transporte privado más, y por eso hay servicio a horas a las que no hay negocio.

En Madrid existe además el área de prestación conjunta: un área que junta la capital con muchos municipios del entorno, de manera que un taxi con licencia de cualquiera de ellos puede recoger y dejar pasajeros en todo ese radio. Es lo que permite que un taxi de la zona norte te recoja en el centro, o que uno de Madrid te deje en Getafe sin que el viaje sea interurbano.

Las tarifas de taxi en España no las pone cada conductor: las aprueba la administración competente en cada territorio y se revisan de tanto en tanto. Por eso el precio del taxi en España cambia de una ciudad a otra, pero no cambia de un coche a otro dentro de la misma ciudad.

La actividad tiene hasta su propio epígrafe en la clasificación nacional, el 4932, transporte por taxi. No es un dato que necesites para pedir un coche, pero resume bien lo que es esto: transporte de viajeros, regulado y con tarifa pública.

En español, de la reserva hasta el destino

El buscador, el correo de confirmación y el SMS están en español. Los taxis, en español y por escrito: nada de menús en inglés ni de respuestas automáticas que no se entienden. Si buscas un taxi en español cerca de mí porque acabas de aterrizar en Barajas, el trámite se resuelve sin traductor.

Mucha gente busca un taxi cerca de mí que hablen español al llegar a una ciudad nueva, o directamente taxis que hablen español, para no jugársela con el idioma. En Madrid es lo normal, pero conviene decirlo: la atención por teléfono y por mensaje es en castellano y los conductores son de aquí. El taxi español de toda la vida, el blanco con la franja roja, es el que se reserva desde esta web.

El servicio de taxi en español tampoco se corta de noche: hay taxis que trabajan por la noche todos los días del año, con la misma confirmación escrita y el mismo precio cerrado que a mediodía.

Para ahora o para una hora concreta, día y noche

El servicio es de taxi 24 horas, todos los días. Sirve igual para el vuelo de las seis de la mañana, para la salida del teatro o para una urgencia familiar de madrugada.

Reservar taxi con antelación es lo que evita sustos. Dejas dicha la hora y el punto de recogida y el vehículo está ahí. Quien pida taxi la noche anterior para un vuelo de primera hora se levanta con el coche ya confirmado, con matrícula y hora por escrito. Se puede reservar el mismo día o con semanas de margen, y conviene hacerlo en fechas señaladas, como Nochevieja, Reyes o los puentes, cuando la calle está imposible y todo el mundo pide a la vez.

Para un taxi nocturno no cambia nada del proceso: mismo buscador, mismo precio cerrado y confirmación por escrito con la matrícula. Si la hora es crítica, reserva en vez de improvisar, porque con lluvia y en hora punta hay más gente pidiendo que coches libres.

¿Hay taxis hoy?

Sí, hay taxis hoy, como todos los días del año. El servicio no cierra por festivos ni por vacaciones: hoy, mañana y el día de Navidad hay coches trabajando, de día y de noche, y la reserva se puede hacer a cualquier hora.

Otra cosa es que algún día haya menos coches en la calle que gente pidiendo: una tormenta, la salida de un puente, una feria grande o una concentración del sector. Cuando eso pasa, quien tiene reserva sale a su hora y quien busca a mano espera en la acera.

Y hasta qué hora hay taxis hoy tiene respuesta fácil: a cualquier hora. De madrugada circulan menos coches, así que si tienes un vuelo de primera hora o sales tarde de una cena, deja hecha la reserva antes y te quitas la incertidumbre.

Qué vehículo pedir y con quién viajas

Dentro de los servicios de taxis que se pueden pedir aquí, lo primero que eliges es el vehículo, y se elige por plazas reales: al número de la ficha no se le suma el conductor. Cuenta también las maletas, porque cuatro personas caben en un turismo y cuatro maletas de bodega no.

El autotaxi de Madrid es el blanco con la franja roja en diagonal, y es el taxi convencional que sale por defecto. Hay taxis, VTC y vehículos grandes con conductor según lo que pidas, y para una recogida de trabajo está el taxi ejecutivo o taxi vip, con coche de gama alta. Si lo que buscas es un taxi particular, en el sentido de coche solo para ti y los tuyos, eso es exactamente lo que se reserva: son taxis privados, el viaje no se comparte con desconocidos.

Quién viaja también cambia la elección. Un taxi familiar con silla de bebé, un pasajero con mascota en transportín, un perro grande, una silla de ruedas o un taxi empresa con varios traslados al mes se piden igual, indicándolo al reservar. Hay quien busca una aplicación de taxis para mujeres por seguridad: el dato que ayuda aquí es que el conductor y la matrícula vienen escritos en la confirmación antes de que el coche llegue.

  • Turismo: hasta cuatro pasajeros con equipaje de mano o una maleta grande
  • Monovolumen de 5 o 6 plazas: familias y grupos pequeños con maletas de bodega
  • Taxi grande de hasta 9 plazas: grupos, equipos de trabajo y familias con sillas
  • Taxi adaptado o eurotaxi: rampa para subir con la silla de ruedas sin levantarse
  • Taxi con silla de bebé: se pide al reservar diciendo la edad del niño
  • Taxi con parrilla o portaequipajes: esquís, tablas y bultos largos
  • Varios coches coordinados: cuando el grupo no cabe en un vehículo

Taxi de 5 plazas

Cinco pasajeros no entran en un turismo: el quinto se queda sin cinturón y el conductor no puede salir así. Al pedir un taxi de 5 plazas el buscador ofrece directamente monovolumen, con cinco asientos de verdad y un maletero utilizable.

Es la opción de la familia de cinco y del grupo pequeño de trabajo con equipaje de cabina. Si además lleváis maleta facturada por cabeza, sube a seis o siete plazas: con la tercera fila desplegada el maletero se queda en poco más que bolsas de mano.

Cuando sois más de cinco, la página de taxi para grupos explica las opciones de hasta nueve plazas y los coches coordinados para el mismo punto de recogida.

Tipos de taxi y servicios especiales

A modo de guía, estos son los tipos de taxi de los que vas a oír hablar. El urbano o metropolitano es el que se mueve dentro del área de Madrid; el interprovincial es el que cruza a otra provincia, como un Madrid a Toledo; y el rural es el de los pueblos pequeños, donde a veces hay un solo coche para toda la comarca.

Por plazas, el turismo llega a cuatro pasajeros y de ahí para arriba se sube de tamaño. Un taxi de 7 plazas es el monovolumen grande, con maletero de verdad. Para un taxi de 12 plazas no hay vehículo que valga: se reservan dos coches a la misma hora y en el mismo portal, que es como se mueve un equipo de trabajo o un viaje grupal.

Del taxi compartido conviene hablar claro. Aquí el coche es solo para tu grupo: no se recoge a desconocidos por el camino ni existe un transfer compartido al aeropuerto en el que pagues por asiento. Lo que se comparte es el precio del coche entre los que viajáis, y eso suele salir mejor que un traslado compartido con tres paradas antes de la tuya.

Después están los servicios especiales, que se piden escribiéndolos al reservar: el taxi adaptado con rampa, el que lleva silla de bebé, el que admite una bicicleta con la rueda delantera desmontada y el viaje especial de varias horas con espera incluida. Lo que algunos municipios llaman taxi solidario, el servicio subvencionado para personas mayores o con movilidad reducida, es otra cosa distinta y depende de cada ayuntamiento.

Fuera de España no llegamos: los taxis internacionales quedan fuera de lo que se reserva aquí. Los viajes nacionales sí, de Madrid a cualquier punto del país, con tarifa interurbana y el importe cerrado antes de salir.

Aeropuerto, estaciones y hoteles

El trayecto más pedido es el taxi hasta el aeropuerto. Se reserva con hora y con la terminal apuntada, T1, T2, T3 o T4, y en el taxi al aeropuerto, precio cerrado desde casa: el conductor te deja en la puerta de salidas que te toca, no en la que pilla de paso.

Las paradas de taxis, aeropuerto incluido, están señalizadas a la salida de cada terminal: hay bolsa de taxis, Terminal 4 incluida, pero en hora punta la cola es larga y con un vuelo de madrugada o con niños se hace eterna. Con reserva te esperan en llegadas con tu nombre. Para un taxi al aeropuerto Madrid de primera hora, deja margen: la M-30 y la A-2 a las siete y media no perdonan.

Un taxi, estación de tren o aeropuerto, se pide igual: dirección exacta y hora. Las estaciones de taxi de Atocha y Chamartín funcionan así, con recogida en la puerta que digas y la hora atada al tren, y en los hoteles el conductor espera en la entrada con el nombre de la reserva.

Lo que en los hoteles llaman servicio de transfer es esto mismo: un traslado con hora y con precio cerrado. Los transfers al aeropuerto se reservan igual que cualquier otro trayecto y el valor del transfer lo ves antes de pagar, no al llegar a la terminal.

Un taxi al aeropuerto con reserva previa te ahorra la cola, sobre todo a primera hora de la mañana o cuando aterrizas de madrugada. Los taxis que van al aeropuerto con reserva esperan en llegadas con tu nombre; los demás hacen cola en la parada, que es justo donde están los taxis autorizados y no en el vestíbulo.

La estación de autobuses también cuenta, y mucho. La Estación Sur, en Méndez Álvaro, mueve gente a horas raras y con maletas grandes, y de madrugada la parada se queda corta: si llegas en autobús de noche o sales en el primero de la mañana, deja el taxi reservado con la hora del billete y te recoge en la puerta.

Taxi al hospital

Un taxi al hospital se pide como cualquier otro, pero conviene afinar la dirección. Los hospitales grandes tienen varias entradas y la parada de taxi del hospital no siempre cae en la que a ti te toca: al reservar, di la puerta, urgencias o consultas externas, y el conductor entra por ahí.

Da igual que sea un hospital general, un hospital universitario o un centro de especialidades: lo que cambia es el acceso, no el servicio. Para una consulta con hora conviene reservar la ida con margen y pedir la vuelta al salir, porque nunca se sabe cuánto va a durar la espera.

Si quien viaja va en silla de ruedas o le cuesta andar, pide el taxi adaptado o indica que necesita ayuda para subir. Queda anotado en la reserva y el conductor llega sabiéndolo.

Trayecto largo: salir de Madrid en taxi

No todo el servicio es urbano. Un taxi interurbano sale de Madrid hacia otra provincia con el importe cerrado desde el principio, que en un viaje de varias horas es la diferencia entre saber lo que pagas y descubrirlo al llegar.

Para estos trayectos conviene reservar con antelación: son viajes largos y el conductor tiene que organizar la vuelta. Al reservar se indica cuánta gente viaja, cuánto equipaje lleváis y si hay que parar por el camino, porque en un trayecto largo el equipaje pesa más en la elección del vehículo que el número de pasajeros.

Lo habitual son los destinos que están a una o dos horas de coche: Toledo, Segovia, Guadalajara, Ávila. También se hacen viajes más largos, a Salamanca, Valladolid, Valencia o más al sur, con el mismo sistema: precio en pantalla antes de pagar y recogida donde digas.

Toledo

Toledo es el trayecto largo más pedido desde Madrid. Se baja por la A-42, es autovía casi entera y se reserva con precio cerrado y recogida en tu dirección, hotel incluido, sin pasar por la estación.

Mucha gente lo usa para una visita de un día: ida por la mañana, unas horas allí y vuelta por la tarde. Se pueden dejar reservadas horas de taxi para tener el coche disponible durante la visita, o pedir dos trayectos sueltos, uno de ida y otro de vuelta.

Con grupo o con maletas, el monovolumen es lo razonable: la subida al casco histórico es cuesta arriba de verdad y el coche te deja arriba, en la puerta.

Castilla-La Mancha

Hacia Castilla-La Mancha salen trayectos a Guadalajara, Cuenca, Ciudad Real y, aparte, a Toledo. El taxi Madrid Guadalajara es de los más habituales, por la A-2, y se reserva con el mismo precio cerrado que un viaje dentro de la ciudad.

Son destinos en los que el tren no siempre cuadra con la hora a la que tienes que estar allí, y en los que el último enlace se pierde por nada. Con reserva, el vehículo te recoge en el portal y te deja en la dirección exacta, sin transbordos ni maletas por escaleras.

Castilla y León: Salamanca y Segovia

Desde Madrid también se reservan trayectos hacia Castilla y León, subiendo por la A-6 y la A-1. Son viajes de varias horas, con hora de recogida en tu portal o en el hotel y el importe cerrado antes de salir.

Compensa cuando el tren o el autobús no cuadran con la hora a la que tienes que llegar, cuando viajáis varios o cuando el equipaje hace imposible el transbordo. Se puede pedir solo la ida, solo la vuelta o las dos cosas.

Salamanca

Pon las dos ciudades y mira el precio: taxi Madrid Salamanca, ida o ida y vuelta, con el importe a la vista antes de pagar. Es autovía casi entera por la A-6 y en un turismo caben cuatro personas con maleta; si sois más, se pide monovolumen.

Con el taxi Madrid Salamanca, precio y hora quedan atados desde el principio, paradas por el camino incluidas si las pides. La vuelta se reserva igual poniendo Salamanca como origen: el taxi Salamanca Madrid, precio cerrado también, con recogida en la puerta del hotel.

Segovia

Segovia queda más cerca, por la A-6 y el puerto de Guadarrama o por la A-601. El taxi Madrid Segovia, precio cerrado y recogida donde digas, es la forma de ir sin depender del horario del tren ni del autobús, y de volver cuando acabes de cenar.

Para la vuelta, el taxi Segovia Madrid se pide igual con Segovia como origen. Si vas a pasar el día, compara el precio: taxi Madrid Segovia con el coche esperándote unas horas, o dos trayectos sueltos, según lo que te cuadre.

Valencia

A Valencia se va por la A-3. Es un trayecto que se pide cuando el tren no llega a tiempo, cuando se cancela un vuelo o cuando viajáis tres o cuatro con mucho equipaje: puerta a puerta y sin cambiar de medio de transporte.

Como en cualquier trayecto largo, se reserva con antelación, con hora de recogida y precio cerrado antes de salir. La vuelta se puede dejar pedida a la vez o reservar el mismo día desde el móvil.

Andalucía

Andalucía queda lejos y aun así hay quien reserva el viaje: un funeral, un enlace perdido, un vuelo cancelado en Barajas y una reunión en Sevilla o en Málaga a la mañana siguiente. Se sale de Madrid por la A-4, con el importe cerrado antes de arrancar.

Para un trayecto así conviene avisar con toda la antelación posible y contarlo todo al reservar: cuántos viajáis, cuánto equipaje, si hay que parar por el camino y si el conductor tiene que esperar en destino. Así el precio que ves en pantalla es el que se paga, sin recargos al llegar.

Cambios, olvidos y reclamaciones

Los planes cambian. Si tienes que anular o mover una reserva se hace desde el correo de confirmación, y conviene avisar cuanto antes, sobre todo con vehículos de muchas plazas, que son los más difíciles de recolocar.

Si te dejas algo en el coche, los objetos perdidos en taxi se recuperan antes cuando tienes el número de reserva: identifica el vehículo, el conductor y el trayecto sin que tengas que recordar la matrícula de memoria.

Y si algo sale mal, la reclamación se atiende con número de expediente y respuesta en un plazo máximo de un mes. Queda por escrito, que es lo que sirve cuando hay que reclamar a alguien.

Para cualquier otra cosa hay contacto por teléfono y por correo, con atención al cliente en horario amplio. Ten a mano el número de reserva: con él, toda la información del viaje aparece de una vez y no hay que reconstruir nada de memoria.

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Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes

¿Cómo pido un taxi en Madrid ahora mismo?

Escribes origen y destino, eliges la opción para lo antes posible y ves el precio del trayecto y la hora estimada de recogida. Pagas con tarjeta y recibes la confirmación por correo y por SMS con el vehículo y la matrícula.

¿Cuánto cuesta un taxi y cuándo lo sé?

El importe aparece en pantalla antes de pagar, con impuestos incluidos, y es el total del trayecto. No depende del taxímetro ni de la ruta: si hay un atasco o una calle cortada, el precio no se mueve.

¿Puedo reservar con días de antelación y a cualquier hora?

Sí. Se puede reservar el mismo día o con semanas de margen, a cualquier hora del día y de la noche. En fechas señaladas y en puentes conviene hacerlo pronto, porque los vehículos grandes se agotan antes.

¿Cuántas personas caben en cada vehículo?

El turismo lleva hasta cuatro pasajeros, el monovolumen cinco o seis con maletas y el vehículo grande llega a nueve. Por encima de eso se reservan varios coches para la misma hora y el mismo punto de recogida.

¿Se hacen trayectos fuera de Madrid, como Toledo o Salamanca?

Sí, saliendo de Madrid. Se reservan viajes a Toledo, Segovia, Guadalajara, Salamanca, Valladolid, Valencia o Andalucía con precio cerrado, y la vuelta se pide igual poniendo el destino como origen.

¿Qué pasa si mi vuelo se retrasa o tengo que cancelar?

Avisa por el mismo canal en el que reservaste y cuanto antes. La reserva se puede mover o anular desde el correo de confirmación, y cualquier reclamación se atiende con número de expediente y respuesta en un plazo máximo de un mes.

¿Cómo se calcula el precio de una carrera de taxi?

Con taxímetro, la carrera es la bajada de bandera más lo que suman la distancia recorrida y el tiempo parado, con la tarifa del tramo horario que toque y los suplementos que correspondan. Reservando aquí no tienes que hacer esa cuenta: el buscador calcula el trayecto y te da el total cerrado antes de pagar.

¿Cuánto cobra un taxi por kilómetro?

No hay una cifra única por km, porque el taxímetro cobra a la vez por distancia y por tiempo, y porque el valor del kilómetro cambia con la hora, el día y si el trayecto es urbano o interurbano. Lo que sí puedes saber es el importe exacto de tu viaje: ponlo en el buscador y sale el total.

¿Cómo llamo a un taxi si no tengo el número de ninguna central?

No hace falta tener ningún número guardado. Entras en la web, pones origen, destino y hora y reservas en un minuto. Si prefieres la voz, hay teléfono y la llamada es corta: dirección, hora y confirmación.

¿Cómo hago para pedir un taxi para otra persona?

Reservas igual y pones el nombre y el teléfono de quien viaja. La confirmación con la hora, el punto de recogida y la matrícula le llega también a esa persona, que es lo práctico cuando pides el taxi para tus padres o para un compañero de trabajo.

¿Puedo pagar con tarjeta de crédito?

Sí. En la web se paga con tarjeta de crédito o de débito al reservar y recibes el justificante por correo, con la factura si la necesitas. En el taxi de calle también, porque todos llevan datáfono y están obligados a aceptar tarjeta.

¿Puedo cambiar la hora del taxi que pedí?

Sí, desde el correo de confirmación, y cuanto antes avises, mejor. Cambiar la hora o el punto de recogida es inmediato si hay coches libres a la nueva hora; con vehículos de muchas plazas conviene avisar con más margen.

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Pones origen y destino y ves el precio cerrado en pantalla. Sin registro y sin compromiso.

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